Venezuela
Trump confirma traslado de Nicolás Maduro a Nueva York tras operación militar en Caracas
El presidente de Estados Unidos confirmó este sábado la extracción del mandatario venezolano y su esposa, Cilia Flores, por parte de fuerzas especiales. Ambos permanecen bajo custodia en un buque militar y enfrentarán cargos por narcotráfico en el Distrito Sur de Nueva York.
El presidente Donald Trump detalló que Nicolás Maduro se encuentra retenido en el buque anfibio USS Iwo Jima tras ser sacados de Venezuela mediante una operación aérea. Según el mandatario estadounidense, la pareja presidencial ha sido imputada y su destino final es la ciudad de Nueva York, donde deberán responder ante los tribunales federales. Trump aseguró que el traslado se realizó en helicópteros tras la incursión de unidades de élite y describió el operativo como una acción militar directa para asegurar el procesamiento judicial de los detenidos.
La fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, ratificó la situación jurídica de Maduro y Flores a través de sus redes sociales, recordando que desde 2020 existe una acusación formal contra ellos. La funcionaria precisó que los cargos incluyen conspiración para el narcoterrorismo y corrupción, advirtiendo que ambos enfrentarán la justicia en suelo estadounidense de manera inmediata. Esta declaración confirma la ejecución de las órdenes de captura que pesaban sobre la cúpula del gobierno venezolano desde hace más de cinco años, bajo la jurisdicción de la fiscalía federal.
El jefe del Estado Mayor Conjunto, general John Daniel Caine, entregó detalles técnicos de la denominada “Operación Resolución Absoluta”, ordenada la noche del viernes dos de enero. El despliegue militar incluyó la participación simultánea de más de ciento cincuenta aeronaves y culminó con la incursión de fuerzas especiales en Caracas a las dos de la mañana del sábado. Caine explicó que la misión requirió trabajos previos de ciberinteligencia para desactivar los sistemas de defensa locales, permitiendo la extracción de los objetivos sin pérdidas materiales significativas para las fuerzas norteamericanas.
En territorio venezolano, el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, calificó la incursión como una invasión a la soberanía nacional y confirmó bombardeos en instalaciones estratégicas como Fuerte Tiuna y la base aérea de La Carlota. Por su parte, el ministro del Interior, Diosdado Cabello, apareció públicamente con indumentaria militar para pedir calma a la población y asegurar que la estructura política del chavismo mantiene el control del orden interno. Cabello instó a no facilitar las acciones extranjeras, mientras que la vicepresidenta Delcy Rodríguez, cuyo paradero se presume fuera del país, había exigido previamente pruebas de vida de Maduro.
Desde la Casa Blanca, Donald Trump delineó un plan que contempla una administración temporal de Venezuela tutelada por Estados Unidos hasta lograr una transición política segura. El mandatario anunció la intención de facilitar la entrada de empresas estadounidenses para recuperar la infraestructura petrolera y mencionó que el secretario de Estado, Marco Rubio, adelanta conversaciones con sectores del oficialismo venezolano. Trump advirtió sobre la posibilidad de una segunda ola de ataques militares si no se consolida el cambio de gobierno, descartando por el momento a la líder opositora María Corina Machado para encabezar dicha transición.
La reacción internacional ha sido inmediata y dividida, comenzando con el presidente de Colombia, Gustavo Petro, quien convocó un consejo de seguridad extraordinario. El mandatario colombiano rechazó la acción militar unilateral apelando a la Carta de las Naciones Unidas y ordenó el despliegue preventivo de la Fuerza Pública en la frontera para atender posibles contingencias humanitarias. Líderes de la región como Luiz Inácio Lula da Silva y Gabriel Boric condenaron la operación por considerarla un riesgo para la estabilidad hemisférica, mientras que sectores de oposición en Venezuela instan a reconocer a Edmundo González como presidente legítimo.