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Colombia solicita reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU por situación en Venezuela
El presidente Gustavo Petro pidió convocar a las instancias multilaterales tras los reportes de bombardeos en Caracas. El Gobierno activó un Puesto de Mando Unificado en Cúcuta y reforzó la seguridad de las embajadas en Bogotá.
El presidente Gustavo Petro reaccionó la madrugada de este sábado a las operaciones militares reportadas en territorio venezolano solicitando la intervención inmediata de organismos internacionales. A través de sus canales oficiales, el mandatario exigió la reunión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, órgano al cual Colombia ingresó este año como miembro no permanente. El objetivo diplomático de la solicitud es establecer la legalidad internacional de los hechos que el jefe de Estado calificó como una agresión directa contra la nación vecina.
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La petición del Gobierno colombiano se extendió también a la Organización de Estados Americanos para abordar la crisis desde el ámbito regional. En su comunicación emitida a las 2:05 de la mañana del 3 de enero, Petro alertó sobre el uso de misiles y bombardeos en zonas civiles y militares de Caracas. La Cancillería recibió instrucciones precisas para mantener abiertos los canales diplomáticos y promover iniciativas de verificación objetiva que permitan detener la escalada de violencia y proteger la estabilidad de América Latina.
Frente a las repercusiones internas del conflicto, el Ministerio de Defensa ordenó la activación inmediata del Puesto de Mando Unificado en la ciudad de Cúcuta. El ministro Pedro Sánchez confirmó que se puso en marcha el Plan Frontera con el fin de coordinar la atención humanitaria necesaria ante un eventual aumento del flujo migratorio. Las autoridades locales y los organismos competentes trabajan de manera articulada para garantizar la asistencia a la población civil que pudiera verse afectada por las hostilidades en la zona limítrofe.
El dispositivo de seguridad nacional también fue ajustado para prevenir alteraciones del orden público dentro del territorio colombiano. El Gobierno dispuso un refuerzo especial de vigilancia en las sedes diplomáticas de Estados Unidos y Venezuela ubicadas en Bogotá. Simultáneamente, las Fuerzas Militares entraron en estado de alerta para neutralizar cualquier intento de ataque terrorista por parte del Eln u otros grupos armados ilegales que operan en la frontera y que podrían aprovechar la coyuntura para desestabilizar la región.
La Casa de Nariño emitió un comunicado oficial en el que reiteró el compromiso del país con los principios de la Carta de las Naciones Unidas. El documento rechaza cualquier acción militar unilateral y hace un llamado a las partes involucradas para privilegiar el diálogo sobre la confrontación armada. Según el texto gubernamental, la prioridad de la administración es la preservación de la paz regional y la protección de la integridad territorial de los Estados, evitando acciones que pongan en riesgo la vida de millones de personas.
Por su parte, el Gobierno de Venezuela denunció ataques en los estados de Miranda, Aragua y La Guaira, atribuyéndolos a un intento extranjero de apropiación de recursos estratégicos. Ante este escenario, el ministro Sánchez enfatizó que las relaciones internacionales son competencia exclusiva del Presidente de la República. El funcionario aclaró que las amenazas para Colombia provienen del crimen transnacional y no de las naciones vecinas, reafirmando la postura de cautela y defensa de la soberanía nacional que mantiene el Ejecutivo.